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El frenesí de los carnavales de Victoria...
Victoria se convirtió en una de las ciudades con mayor tradición en lo que refiere a la fiesta carnavalesca, adquiere en esas tierras un tinte muy particular: allí el carnaval no es un espectáculo que se observa y admira, sino que también se baila, se participa y se vive.
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Cantidad de originales y divertidas máscaras sueltas se disipan por doquier, saludando, bailando e invitando a los participantes a contagiarse del alboroto que reina en las calles. Otro show cuya diversión se basa en lo grotesco y ridículo de los disfraces, son las Murgas, en ellas todos, niños y grandes, conocidos y no tanto, se dejan llevar por la música y bailan hasta el cansancio
Comparsas...
Este año se presentará una comparsa para los turistas, donde los mismos podrán alquilar sus trajes y bailar y divertirse, como un integrante más.
Los corsos de Victoria cuentan con una rica historia en cuanto a su estilo tan tradicional, con una marcada identidad. Sus carrozas alegóricas con abundancias de formas y color, comparsas, murgas y mascaritas hacen que la fiesta mayor sea auténtica. Es la manifestación artística, expresiva y participativa más relevante tanto para los victorienses como para los turistas que también son parte de este carnaval. El Carnaval de Victoria despierta sueños de magia y misterio bajo el enigma del disfraz, contagia alegría, desasosiego y ganas de participar.
También desfilan carrozas tradicionales y humorísticas, unas prolijamente armadas y otras bastante improvisadas, todas tienen la posibilidad de exhibirse ante un público bullicioso y animado. Sus principales comparsas son: Amores, Chaná Samba, Ejército Carioca, Espíritu Do Samba y Terror Do Corso, donde todos, turistas y pueblerinos se disfrazan, desfilan y bailan hasta entrado el amanecer.
Por ser justamente una típica fiesta popular, las entradas son muy accesibles, y asisten por noche aproximadamente unas 5.000 personas, ascendiendo a 9.000 la noche de la elección de la reina. Además la fiesta se expande más allá de la diversión nocturna, complementándose con actividades que acompañan al evento.
En verano estalla el color y algarabía de la fiesta carnavalesca victoriense, una fiesta de todos y para todos.
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