Victoria se ha convertido en una de las ciudades con mayor tradición en lo que refiere a la fiesta carnavalesca, que adquiere en esas tierras un tinte muy particular, allí el carnaval no es un espectáculo que se observa y admira, sino que también se baila, se participa y se vive.
Otro show cuya diversión se basa en lo grotesco y ridículo de los disfraces, son las Murgas, en ellas todos, niños y grandes, conocidos y no tanto, se dejan llevar por la música y bailan hasta el cansancio.
Comparsas...
Los corsos de Victoria cuentan con una rica historia en cuanto a su estilo tan tradicional, con una marcada identidad. Sus carrozas alegóricas con abundancias de formas y color, comparsas, murgas y mascaritas hacen que la fiesta mayor sea auténtica.
Es la manifestación artística, expresiva y participativa más relevante tanto para los victorienses como para los turistas que también son parte de este carnaval.
También desfilan carrozas tradicionales y humorísticas, unas prolijamente armadas y otras bastante improvisadas, todas tienen la posibilidad de exhibirse ante un público bullicioso y animado.
Por ser justamente una típica fiesta popular, las entradas son accesibles, y asisten miles de personas por noche. Además la fiesta se expande más allá de la diversión nocturna, complementándose con actividades que acompañan al evento.
El Carnaval de Victoria, una fiesta de todos y para todos. |